EL DÍA QUE: MARIANA PAJÓN - Maxim
EL DÍA QUE

EL DÍA QUE: MARIANA PAJÓN

Ganó su primer campeonato mundial
Mariana Pajon performs during a training session in Pista Belen at Medellin,  Colombia on May 29th, 2015  // Gustavo Cherro/Red Bull Content Pool // P-20150608-00602 // Usage for editorial use only // Please go to www.redbullcontentpool.com for further information. //
Camilo Rozo
Por: Sergio Ramírez
Mariana Pajon rides at a desert near Bogota, Colombia on December 12th 2012. // Camilo Rozo/Red Bull Content Pool // P-20121224-00016 // Usage for editorial use only // Please go to www.redbullcontentpool.com for further information. //
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“Yo siempre he tenido fijos mis sueños y aún en los momentos más duros de mi carrera, he tenido la convicción de seguir esforzándome al máximo para conseguir esos sueños. He tenido 18 fracturas, tres conmociones cerebrales, una parálisis facial y una complicación que por poco me cuesta un riñón. Tengo dos injertos de huesos, nueve tornillos y dos platinas en mi muñeca izquierda, pero cuando tengo al frente alguna adversidad, la asumo como un reto para estar más fuerte y mejorar cada día.

Mi primer accidente lo sufrí cuando tenía cinco años, pero no me detuve, la bicicleta era mi vida; además, estaba empeñada en ganarle a mi hermano Miguel, que también era bicicrosista. Estuve fuera de las pistas dos meses. A los 7 años, en un salto triple, me fracturé el radio y todos los huesos de la mano derecha, y a los ocho años, jugando balonmano, me paré en el balón y me fracturé el tobillo derecho. Sin embargo nunca me detuve.

El BMX ha sido mi vida y mientras siga sintiendo la misma alegría cada que estoy en una pista, seguiré dando el 100% para traerle alegrías a Colombia.  El primer mundial lo gané a los 8 años, en Córdoba, Argentina en el año 2000. Era una niña muy tímida pero en la pista estaba segura de qué era lo que quería y qué debía hacer para conseguirlo. Me acuerdo de que después de lograrlo me sentí muy bien y muy feliz, pero solo dimensioné la magnitud de lo que era ser campeona mundial cuando regresé a la tribuna y vi a mi mamá y a todos los colombianos felices, brincando, abrazándose y llorando de alegría”.