ENTRETENIMIENTO

EL OTRO CALAMARO

El cantautor argentino regresa a Colombia con una serie de presentaciones en formato acústico en junio. Prepárate.
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Por: Sergio Ramírez

Era simplemente un borrador, una maqueta para una presentación que iba a tener con su banda en España abriendo un concierto de Bob Dylan (sí, el más reciente premio Nobel de Literatura). Se lo envió a Fernando Trueba (sí, el mismo de “El año de las luces”, “Belle Epoque”, “La niña de tus ojos” y “La reina de España”, que además es melómano) para mostrarle lo que estaba haciendo. “Don Fernando es un amigo y un buen consejero en términos musicales también -asegura Calamaro en entrevista para MAXIM-. Tenemos un proyecto inconcluso, pero me alentó para publicar las grabaciones con piano”.

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“¿Para qué quieres producir un disco si ya lo tienes?”, le dijo Trueba refiriéndose a esa maqueta sin edición que había llegado a sus manos y terminó convertida en “Romaphonic Sessions”, álbum íntimo, compuesto por diez canciones en las que solo se escucha la voz de Andrés Calamaro y el piano de German Wiedermer (Ex Ratones Paranoicos). “Es un repertorio que incluye canciones formidables del cancionero grande. Escuchamos las grabaciones y creí que podía ofrecerse como un disco modesto pero ambicioso”.

Este disco, que recibe su nombre del estudio bonaerense donde fue grabado y que incluye, además de tres temas propios, siete versiones de clásicos populares como “El día que me quieras”, “Garúa” o “Milonga el trovador” (del inolvidable Astor Piazzola), es el origen de la más reciente gira de Calamaro, que regresa este mes a Colombia como parte de un recorrido internacional al que ha bautizado “Licencia para cantar”.

¿Para qué más tiene licencia?, le preguntamos. “Puedo pedirle atención al silencio y silencio a la atención. Paciencia con un repertorio distinto y pensado a la medida de un trío con cantante. Creo que tengo licencia para elegir las canciones con libertad y recibir el respetuoso silencio sin reclamos”.

El objetivo, confirma Calamaro, no era producir un álbum. “Hoy en día un disco ya no es una novedad que importe -asegura-. Es un enigma entender por qué seguimos grabando discos”. Su intensión era darle una idea del repertorio a los músicos españoles que los iban a acompañar en el concierto, que todos conocieran una selección de canciones que grabaron en una oficina sin mayores pretensiones. “Es un sonido mínimo, pero no minimalista. Abunda en armonía y sensibilidad; además, presenta algunas canciones que merecen responsabilidad”, asegura el argentino sobre esta producción que estaba destinada a ser escuchada por pocos.

Para la gira, que comenzó hace ya un año en España, casi tan informalmente como el disco, Calamaro decidió adicionarle al piano contrabajo y percusión, en un formato que le brinda, asegura, un mayor rango acústico. “Tengo más silencio en donde apoyarme. Espero que el respetable no exija canciones que no podemos tocar con este formato. Estos conciertos ofrecen musicalidad, inspiración y muy buenas canciones, pero no tenemos guitarra eléctrica para tocarlas todas”.

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Al repertorio de “Romaphonic Sessions” el cantautor le adicionó algunos clásicos propios y canciones de Aníbal Troilo, Atahualpa Yupanqui, Los abuelos de la nada y Los Rodríguez, en un recorrido por el rock, el tango, el bolero y el jazz. “Aquellas canciones tienen un buen arreglo de trío con cantante que las acerca a otro sonido que es el nuestro propio”.

Una estructura mínima que, en ocasiones, lo hace sentir expuesto. “Tengo que cantar afinado y a tiempo, siempre inspirado. De pie y solo en medio del escenario. A veces echo de menos estar arropado por más instrumentos y amplificadores”.

Ya el argentino había presentado este formato el año pasado en exitosos conciertos (todos “sold out”) en Medellín, Bogotá y, por primera vez, en Bucaramanga, pero decidió regresar. Lo que en principio era un pequeño recorrido se ha convertido en una gira con 5 fechas en cuatro ciudades: Manizales, junio 7 y 8 en el teatro Los Fundadores; Barranquilla, el sábado 10 en el coliseo de la Universidad del Norte; Pereira, el miércoles 14 de junio en el centro de eventos Expofuturo, y Cali, Centro de eventos del Pacífico, el viernes 16.