MUJERES

LA MUJER DE LA LEY

Lina Tejeiro es inolvidable. A sus 26 años está en uno de los mejores momentos de su carrera. Estuvimos con ella conversando sobre su vida y sus proyectos.
Camilo Villabona
Por: Nicolás Martinez Durán
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Se acuerda bien. Era 6 de enero de 2002 y nadaba en una piscina en La Dorada, Caldas. Estaba en plenas vacaciones del colegio y para ella, que en ese momento tenía 11 años, no había un mejor plan en el mundo. Entonces apareció su mamá con el teléfono en la mano preguntándole: “¿Quieres hacer un casting para televisión?”.

Fotografía por Camilo Villabona.

Desde que estaba muy chiquita, Lina estuvo cerca de ese mundo. Su mamá alquilaba la casa para locación de series como Pandillas, guerra y paz o Enigmas del más allá; participó como extra en algunas telenovelas; y ya había hecho un par de escenas cortas en Expedientes y Unidad investigativa.

Ese día del 2002 llamaron a su mamá de la productora Colombiana de Televisión diciéndole que buscaban a Lina para un papel. Les habían dicho que era extrovertida, inteligente, talentosa y con muchas ganas de actuar, y eso era exactamente lo que buscaban: una niña de entre 10 y 12 años con esas características que quisiera actuar en Padres e Hijos, una de las series más recordadas por el público colombiano.

Fotografía por Camilo Villabona.

La idea del casting no le sonó mucho a Lina porque en ese momento solo quería estar en la piscina. Así que su mamá le pidió a la persona en el teléfono que aceptara un video de su hija actuando. Y así fue. Enviaron la cinta con el material y luego no pasó mucho más. Seguro quedaron fascinados con lo que vieron porque el 15 de enero Lina ya estaba recibiendo libretos y planes de grabación, y preparándose para su nuevo reto. “Ahí empezó todo como Sammy, Samantha Pava Sánchez, y duré cinco años en Padres e Hijos”, recuerda esta llanera (nació en Villavicencio) que sigue estando en los corazones de los colombianos.

 

¿Qué te dejó esa primera experiencia como actriz?

Me dejó todo lo que tengo hoy en día. Padres e Hijos me dejó, además de un enorme conocimiento que me hizo crecer como persona, muchos recuerdos. Yo creo que si no hubiera estado ahí tal vez no sería la Lina Tejeiro que todo el mundo conoce.

¿Qué pasó con tu carrera después?

Tenía 16 años e hice un casting para una novela que se llamaba Muñoz vale por dos y me quedé con el personaje de Glenda. Fueron cuatro meses de grabación. Pero ahí es cuando mi carrera se pausa. No porque yo quisiera, sino porque hubo un rumor de que yo era insoportable, altanera, grosera. Pero en realidad era adolescente y no sabía las consecuencias de mis actos. Era una completa inmadura. Además vino otro problema y es que me engordé. Eso terminó desencadenando una anorexia que ya venía creciendo.

Fotografía por Camilo Villabona.

¿Podrías contar qué aprendiste de ese momento de tu vida?

La anorexia no es estar en los huesos y en una camilla sin poder vivir. Realmente dejar de comer por lapsos muy largos es ya una etapa de esa enfermedad. Me hospitalizaron, tuve un tratamiento psicológico y médico por la gastritis crónica. Esa época me enseñó a amarme como soy, con mis defectos, mis estrías, mi celulitis, mis gorditos y entender que no somos perfectos.

En ese momento te fuiste a Buenos Aires, ¿cómo fue esa experiencia?

Me fui después de haber terminado de grabar Muñoz vale por dos y después de haber visto que pasaron aproximadamente dos años que no pasaba nada con mi carrera. Entonces dije: “Bueno, parece que aquí no hay nada qué hacer. Mejor me voy a estudiar comunicación social o algo”. Se suponía que todo me lo iba a costear mi papá, pero antes de viajar tuve una discusión con él. Entonces decidí irme con $400 dólares.

Fue muy difícil porque en Colombia tenía todas las comodidades, y tuve que llegar a buscar trabajo, a rebuscármela para poder pagar el arriendo y vivir. Aprendí a meserear, a vender ropa, a montar en bus, en subterráneo, a caminar y a sufrirla. También aprendí a valorar todo lo que tenía en mi país, sobre todo mi familia, mi trabajo y lo que era yo aquí.

Es chistoso porque apenas llegué otra vez a Colombia no quería saber nada de Buenos Aires. Pero hoy quiero volver y agradecerle a esa gran ciudad lo que me enseñó.

 

“Ser portada de Maxim estaba dentro de mi check list de metas y sueños. Me siento muy feliz de ser parte de este trabajo tan bonito. Lo hicimos con mucho amor”

Fotografía por Camilo Villabona.

¿A qué te dedicaste cuando regresaste a Colombia? ¿Cómo reaccionaron tus papás?

Duré seis meses en Argentina, caí en una depresión horrible, me dio durísimo. Entonces cuando regresé a Colombia fue mágico. Al mes y medio empecé a trabajar en una novela que se llamaba La primera dama haciendo un personaje súper chévere y ahí volvió a renacer mi carrera.
Primero me tocó llamar a mi papá antes de devolverme y pedirle perdón por la discusión que habíamos tenido. Obviamente se pusieron muy felices y me recibieron con los brazos abiertos.

¿Qué tanto ha influido tu mamá en tu carrera?

Yo creo que un 90%, por no decir el 100%. Todo lo que conseguí, desde el principio hasta donde estoy ahora, ha sido por ella y su apoyo. Me dejó tomar la decisión de actuar muy chiquita y hoy en día se lo agradezco de corazón porque si no hubiera sido así no sé qué estaría haciendo.

Fotografía por Camilo Villabona.

Ahora estás interpretando a Catalina en La ley del corazón, que ya va para su segunda temporada. ¿Cómo es tu preparación para ese papel?

En parte ha sido un poquito fácil porque Catalina tiene muchas cosas mías, sobre todo su entrega al amor.  Lo más difícil es el tema jurídico, los términos, los expedientes y cosas así. Pero igual mi prima, que es abogada, me ayuda con esa preparación. Lo que más me gusta es el gran cariño que tiene el público por este personaje.

Tienes más de tres millones de seguidores en Instagram, ¿a qué debes este éxito?

No sé, no tengo ni idea. Yo creo que es por mostrarme tal cual como soy. Eso hace que la gente se identifique con uno y que se den cuenta de que hay más personas como ellas. Me muestro sin tapujos, sin filtros, digo lo que pienso y tal vez eso hace que la gente se conecte más conmigo.

Fotografía por Camilo Villabona.

Estás incursionando en YouTube. Cuéntame un poco de este proyecto

Se trata de mostrarle a la gente cómo soy, mi vida real, mi vida cotidiana que va un poquito más allá de lo que ven en Instagram. Es un proyecto personal, pero lo dejé en pausa por un tiempo porque realmente requiere mucha dedicación. Apenas termine las grabaciones de La ley del corazón volveré a enfocarme en él.

¿Cómo describes este momento de tu vida y de tu carrera?

Es una bendición, pero al mismo tiempo es el resultado de mucho esfuerzo, de mucho empeño, de entregarme plenamente y de enfocarme en mis sueños. Pero, obvio, falta. Siento que estoy en la mitad del camino y estoy luchando por más.

“Este momento de mi carrera es una bendición, pero al mismo tiempo es el resultado de mucho esfuerzo”

Llegó el momento de que disfrutes del detrás de cámaras de esta hermosa mujer ¡está imperdible!

 

 

 

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