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CRONOMETRANDO LA PASIÓN DEL FÚTBOL

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EL FÚTBOL ES  DE ESOS DEPORTES QUE  ADEMÁS DE  GUSTARNOS  NOS  BRINDAN LA EXCUSA PERFECTA PARA REUNIRNOS CON LOS AMIGOS…  ESTA FUE NUESTRA EXPERIENCIA EN EL PARTIDO QUE HACE UNOS MESES ENFRENTÓ A NUESTRO ATLÉTICO NACIONAL CONTRA  EL COLOCOLO DE CHILE

 

Así empezó la cosa…

 

El cuarto árbitro levantaba el reloj TAG Heuer para avisar que se iban a adicionar tres minutos más y, mientras la mayoría del estadio emitía un bostezo, ellos estaban dichosos por la experiencia que estaba a punto de culminar.

Nacional y Colo Colo jugaban a pasar la pelota sin atacar, pero un grupo de 12 seleccionados por la marca de relojes no se dejó contagiar. Cinco bogotanos y siete paisas fueron privilegiados para una vivencia única, la cual comenzaba con un almuerzo en un restaurante de Medellín y terminaba con las emociones del duelo copero.

Cuadrando el segundero

En la Joyería Internacional —Centro Comercial Oviedo— los futboleros, hinchas del cuadro verde, se reunieron para alistar los estómagos, tanto para comer como para las mariposas que se sienten en la cancha. Luego de un tiempo de espera, una van (microbús) los movilizó.

Vaso de whisky con hielo sujetado por la base

Con asombro, este grupo entró al restaurante Kai y escuchó con atención las opciones vegetaranias que este ofrecía. Con el wiskhey Red Label sobre la mesa, los lazos entre estos desconocidos se fortalecieron. Por esto mismo, la alegría contagió de nuevo a la van, que ya emprendía rumbo hacia el espectáculo.

Moviendo el minutero

El trancón avanzaba, los carros pitaban y en la avenida San Juan, que lleva al Atanasio Girardot, las banderas verdes comenzaban a inundar las calles. Con astucia, el conductor estacionó a escasos metros de la entrada 34. Ahí, en medio de ese río de gente, los afortunados descendieron. Desde la recepción del abono que les certificaba su puesto, hasta la fila para que el ingreso, se formó un cúmulo de emociones.

“Lo más importante es sepan que el fútbol debe generar armonía y, por eso, esta compañía elabora estos planes”, son las palabras con las que Alfredo Restrepo, gerente de la Joyería Internacional y representante de la marca relojera, respondía a los agradecimientos.

La dualidad del tiempo

¿Fue poquito o fue demasiado? Esa pregunta no la podrán resolver los 12 personajes que tuvieron la oportunidad de pisar la cancha del Atanasio. Aunque faltaba poco para el inicio, se les permitió cruzar la puerta de ingreso, bajar y subir escaleras como niños emocionados y llegar a la valla en la que posan los jugadores de cada equipo para la foto protocolaria.

Cada uno sacó su celular y se dedicaron a sacar selfies, a enfocar a las graderías y hacer zoom para registrar a Fernando Monetti, el golero de Nacional que hacía los trabajos de calentamiento. Tan solo fueron cinco minutos, pero ahí radica la importancia de los momentos: son los segundos que quedarán en la memoria.

La hora feliz

Al tomar sus asientos en el palco, sintieron cómo el calor de la hinchada local subía. El júbilo aumentó más con la salida de los equipos y el estallido de felicidad ilusionó.

En el entretiempo, las quejas por el aburrido partido que presenciaban se hicieron sentir. No obstante, la carne y las papas que sirvieron como comida les devolvieron la sonrisa y los pusieron a pensar que, más allá del resultado, la experiencia era lo importante.

Volvió el fútbol y, con él, el juicio para analizar, reclamar, levantarse (si es que el encuentro tuvo momentos para emocionarse) y dejar fluir los sentimientos. El 0-0 no fue excusa para que los 12 afortunados escondieran su sonrisa.

Y así, cronometrando la emoción que todos sentían, Carlos Andrés Bermúdez, uno de los satisfechos hinchas, reflejó su felicidad: “es un momento único, de las cosas que lo pueden hacer sentir a uno el fútbol, soy muy afortunado”.

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