MOTOR

PRIMER YATE DE LUJO TOTALMENTE ELÉCTRICO

El creador de yates más exclusivo de América navega hacia el futuro con Dasher, el primer yate de lujo totalmente eléctrico.
Por: Redacción Maxim
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AL IGUAL QUE SUCEDE CON UN FERRARI DE EDICIÓN LIMITADA, HAY UNA LISTA DE ESPERA PARA COMPRAR EL NUEVO DASHER DE LUJO TOTALMENTE ELÉCTRICO. 

 

El difunto banquero estadounidense y millonario filántropo David Rockefeller tenía una opinión sobre todo, y hablando de yates prefería los Hinckley de principio a fin. “Como cualquier marinero le dirá, la mayor parte del placer de navegar es la calidad del barco”, dijo una vez Rockefeller, refiriéndose a su amor por Hinckleys.

Como fabricante de algunos de los barcos más codiciados del mundo, Hinckley opera en la costa de Maine desde 1928. Aunque se conoce por su majestuosa artesanía, que son pilar de la navegación tradicional de Estados Unidos, la compañía anunció el debut de Dasher, el primer yate de lujo totalmente eléctrico. Para este, Hinckley desarrolló un material denominado teca artesanal, que imita la apariencia de la madera barnizada, pero tiene la mitad del peso y necesita mucho menos mantenimiento.

 

El navío de casi nueve metros cuesta más de medio millón de dólares y, al igual que sucede con un Ferrari de edición limitada, hay una lista de espera para comprar un Hinkley hecho a mano, pero la compañía asegura que Dasher estará en el agua para el verano. Este yate incluye un hardware de titanio impreso en 3D, así como motores gemelos eléctricos de 80 caballos de fuerza, alimentados por baterías BMW i3. Peter O’Connell, presidente y director ejecutivo de la compañía, dice que el barco es parte de la búsqueda histórica de herramientas y tecnologías.

“Hace dos años, reunimos a participantes de la Copa América, diseñadores e ingenieros para hablar sobre el futuro de la navegación”, dice O’Connell.

El resultado fue la creación del Dasher. “Con nuestra larga tradición en innovación, nuestros clientes esperan la experiencia Hinckley, sofisticada y simple”.

El Dasher navega en silencio y puede recargarse en menos de cuatro horas. Además tiene una consola con controles táctiles y un parabrisas retráctil.

“Si bien funciona tan bien como un superyate, el Dasher está diseñado para que el navegante ocasional lo use a diario”, dice O’Connell, quien describe esta nave como “el último yate para el entretenimiento”. No necesitas ser un Rockefeller para apreciarlo.

 

 

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