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RUSIA 2018 Y EL AÑO DEL PERRO

Rusia 2018
Por: Santiago Rivas
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La ansiedad que acompaña un mundial es un buen negocio para los medios y para los oráculos de todo tipo: videntes, quirománticos, lectores del tarot o el pulpo Paul (en realidad, es buen negocio para su dueño o apoderado), porque la gente quiere que le hablen de lo que puede o no pasar.

Como yo también quiero participar de esta ola de predicciones, voy a meterme con los augurios para este año chino del perro de tierra (que empezó el 16 de febrero).

Lo primero que hay que decir es que el perro es el signo de la justicia. Se avecinan revoluciones, dicen, sin conflictos violentos, pero con un mejor balance de las cargas. El fútbol no es justo y el VAR no va a solucionar eso, pero, en esta oportunidad, tal vez sí valga jugar mejor, o que los pequeños que están haciendo bien la tdog-3207052_1920area (Islandia, Egipto, Corea del Sur o cualquiera que se sea el equipo justiciero del mundial, que siempre hay al menos uno) lleguen lejos. No más grandes ganando a punta de camiseta, como Brasil en primera ronda.

Muchas predicciones dicen que en el año del perro los esfuerzos individuales valdrán más que las multitudes, lo que favorece a equipos con figuras visibles, como Argentina, Portugal, Brasil o Egipto. Otras aseguran que es el año de los grandes movimientos, un año muy social, lo que puede favorecer a los que muestren gran espíritu de equipo como Francia, España, Bélgica o Alemania. La síntesis es perfecta: el año del perro es favorable a los equipos que logren equilibrar su trabajo en grupo con la forma en que aprovechan sus individualidades, como hacen las buenas familias. Incluso Colombia, que a menudo pierde o tiene malos partidos por falta de alegría y unión, podría entrar en esta corriente y buscar el equilibrio.

El perro es un animal desinteresado, que protege a los que lo rodean. Me gusta mucho esta predicción. No más jugadores divas ni técnicos que rompen el camerino. Por mucho que me parecen unos cracks, no llevaría a Teo y tendría bajo advertencia a Cuadrado, porque es un año para los creativos, no para los egoístas. Se necesitan jugadores que no cedan a la impotencia (como cuando algún agrandado le hace gestos racistas a los coreanos que nunca imaginó que le iban a ganar), personas que sepan resolver de manera inusual los problemas más difíciles. Eso requiere de altas dosis de alegría, y el fútbol feliz es el mejor fútbol.

Resultado de imagen para formacion futbolPor último, es un año para ponerle atención a nuestras emociones, que en el fondo se trata de otra forma de justicia. Ya no valdrán de nada las especulaciones sobre la formación, sea esta 4-4-2 o 4-1-3-2 o 3-2-1-1-2-1-1 o lo que sea, ni las reglas tácitas del fútbol, que se convierten en fórmulas mil veces repetidas.

No más lugares comunes. Los conocedores de siempre se verán sorprendidos por quienes usan la intuición, y esto aplica por igual a periodistas deportivos y directores técnicos.  Esperemos que sea un mundial justo, que ya es mucho pedir, y que ganen aquellos que, con amor y sincera emoción, sepan correr tras el balón sin pausa, como los nobles perros.

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