COLUMNISTAS

MODA A SU MODO, CON MODALES

Me puse a indagar con amigas diseñadoras sobre lo que está permitido tener el clóset y lo que ya es hora de ir botando a la basura.
Por: Santiago Rodríguez
Hora de compartir:

NO ES A PUNTA DE PASARELA NI DE COLECCIONES PRIMAVERA-VERANO QUE SE VISTE EL COMÚN DE LA GENTE, Y MUCHO MENOS EN ESTE PAÍS.

 

Acá sólo vivimos con una colección de ropa: la que tenemos colgada y que gracias a nuestro sentido de la estética, creemos que sabemos combinar para el día a día.

En esta aventura de vestirnos correctamente (porque la moda también trae sus loberías, por eso no digo que “vestirnos a la moda”) me puse a indagar con amigas diseñadoras sobre lo que está permitido tener el clóset y lo que ya es hora de ir botando a la basura. Acá van los resultados de mis consultas:

 

Los jeans siempre serán vestidores, pero con la ligera advertencia que le debe coger un poco a la bota y a la pierna para que no se vean tan escurridizos. ¡Ah!, y por favor, no lo combine con zapatos de cuero caramelo o de esos puntudos estilo flautista de Hamelin, que raya en la lobería. Los zapatos de cuero son para los vestidos de corbata, punto.
Jeans

Por otro lado, la ropa deportiva para correr es únicamente para eso. No se ponga la popular sudadera para ir a almorzar el domingo o dar una vuelta el sábado. A vísperas del Mundial eso solo déjeselo a los futbolistas de las selecciones, pero a usted, querido amigo, que el caucho del pantalón le queda por debajo del gordo de la barriga, en serio no se lo recomendamos. Por andar vestido así no bajará unos kilos, se lo aseguro.

Celeste!!

Lo mismo pasa con las camisetas de sus equipos del alma o de la selección que sigue: póngaselas para un partido importante, pero no las combine como parte de su clóset personal con el saco abierto, el jean y el fatídico zapato de cuero para ir a hacer diligencias. ¡No!… por favor.

Otro consejo que me parece bueno de mis amigas diseñadoras es que, a diferencia del reino animal, lo colorido no siempre es tan atractivo. Si nos ponemos ver, en algunas especies de aves es el macho el que lleva un plumaje vistoso y colorido para atraer a la hembra.

Pero usted, amable lector,  que no tiene que hacer la danza de la cópula ni juntar ramitas porque no vive en un árbol, trate de ser lo más reservado con los colores de su ropa. La camisa color curuba con el pantalón verde pastel es una marca registrada de Manuel Teodoro, y él es quien tiene los problemas de vista, no usted. No use los colores porque crea que se ve a la moda. Menos si está en paseo de finca y a eso le suma accesorios como el sombrero aguadeño y el poncho, porque podría hacer casting para mafioso de alguna serie de narcos, princesas de la mafia, etc. El color, entre más medido, mejor, y en este caso, menos es más.

Tirando pa’ todos lados: Sitios electrónicos y el fetichismo de lo alternativo

Con estos puntos básicos ahora si vístase como le dé la gana. Procure, eso sí, usar accesorios que conserven la sobriedad, llámense relojes o gafas de sol. Porque quién quita que lo confundan con reguetonero viejo o cantante de hip hop venido a menos, y ahí sí que Dios lo coja confesado cada vez que salga a la calle.

 

Hora de compartir:

NEWSLETTER