TATÁN MEJÍA - Maxim
EL DÍA QUE

TATÁN MEJÍA

Corrió una competencia de carros por primera vez
Tatan (1)
Cortesía
Por: Contado a Sergio Ramírez

He sido un corredor de motos toda mi vida, pero cuando Nissan me hizo la propuesta de participar en una carrera de carros me pareció una gran idea.

Tatan

Llegué al autódromo, normal, creyendo que era el súper teso porque había corrido motos; comencé a prepararme para la carrera y me senté en el carro. En el momento en que me senté en el carro, me pusieron el cinturón y me “amarraron” (por seguridad) yo sentí que me habían bloqueado, que había perdido casi todo mi talento, porque en las competencias de motos tiene más ventaja el que más se mueva sobre la moto. Yo estaba en un carro, amarrado y me sentí completamente limitado.

Sentía como si solo pudiera mover la cabeza, como si el resto de mi cuerpo no existiera, porque los movimientos son mínimos, muy exactos. Salí en mi primera carrera en el autódromo y cometí todos los errores que podía cometer, no “daba pie con bola”, no entendía las curvas, me salía, me iba de largo en las frenadas, cometí miles de errores y estuve corriendo así todo el campeonato.

Ese año no hice nada bien, quedé de octavo, terrible, los demás pilotos se burlaban de mí diciendo que yo qué estaba haciendo ahí, que yo era motociclista. Se me convirtió en un reto personal, comencé a entrenar mucho, entendí cómo funciona el cuento, ya no me siento intranquilo en el carro, disfruto y ahora salgo a ganar, no a competir, he quedado de tercero en dos carreras, de segundo en otras dos y he ganado dos, pero siempre he estado en el podium de mi categoría y actualmente ocupo el segundo lugar en la clasificación general, lo cual es una satisfacción muy grande. Ya le cogí el tiro.