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UN CLAMOR IMPOPULAR

“El machismo también es perjudicial para los hombres, sobre todo porque nos evita expresarnos con tranquilidad y creatividad”
Por: Santiago Rivas
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QUISIERA APROVECHAR NUESTRA EDICIÓN SOBRE DISEÑO PARA HACER UNA PETICIÓN SENCILLA.

 


Para empezar, es importante decir que, en general, la moda para hombres no es muy interesante. Me refiero a los hombres promedio, no a gente muy bonita y muy comprometida con el ejercicio creativo del estilo. Es decir, yo sé que uno puede romper el molde y empezar a usar suéteres desestructurados, túnicas, capas, chales y lo que se le dé la gana. Incluso una buena falda, cualquier cosa que sea fluida y divertida en términos de género. Pero me refiero a tipos como yo, que incluso haciendo lo posible para vestirnos mejor, cultivamos el estilo que yo he dado en llamar “jubilado chic”.

 

 

shallow focus photo of assorted clothes

Todo este rodeo me lleva, por fin, a la exigencia que quisiera hacer. Mirando mi clóset es fácil ver que mi prenda favorita para comprar son las camisas. Cuando uno ha refinado con el tiempo su look de jubilado, o de “joven nacido viejito”, las camisas son el mejor momento de innovación en el clóset de cada día. Todas son muy bellas, desde la blanca más sencilla hasta la más barroca. No importa cómo tenga uno los hombros: redondos, angostos, cuadrados, anchos; no importa cómo sea el cuello, si más o menos gordo, largo, corto, tipo bolardo, inexistente, demasiado notorio, siempre una camisa llega al rescate. Para eso, se necesita que haya variedad en las camisas. No solamente en los colores, también en los cortes y patrones.

 

El machismo también es perjudicial para los hombres, sobre todo porque nos evita expresarnos con tranquilidad y creatividad, usar los colores que queremos, variar nuestra silueta, construir un estilo con total libertad. Y ahí está la palabra clave. Para los hombres promedio e incluso pasados de peso, como yo; para los que no somos modelos preciosos ni musculosos, ni parecemos sacados de una película de superhéroes; para los que tenemos un cuerpo como cualquiera y no como el que nos quieren hacer tener, la moda es una aspiración. El estilo, en cambio, es lo único que tenemos. Y tampoco es mucho estilo.

grayscale portrait of man wearing white dress shirt on black background

El hombre normal se viste de forma bastante chambona. Pero no hay chambonada peor que la homogenización, sea esta cual sea, y resulta que ahora es más difícil vestirse, por la simple razón de que más de la mitad de las camisas en cada tienda a la que voy son slim fit. Están hechas para resaltar las espaldas y los pechos anchos. En resumen, no son camisas aptas para gordos. No soy el único hombre barrigón de Colombia, ni el único al que le gusta usar camisas. De un tiempo para acá son muchas menos las que puedo comprar, simplemente porque las marcas de línea no son capaces de hacer dos patronajes distintos para cada tela que compran.

man standing during golden hours

Este no es un artículo contra el slim fit. Es importante que todos tengamos un espacio y la silueta que queremos. Mi petición es simplemente que no hagan solo camisas para hombres musculosos, que hagan dos puñeteros diseños igual de masivos, por cada estampado, labrado o idea que tengan para una camisa, a ver si puedo seguirles dando plata por sus diseños. Déjennos ser gordos tranquilos. No es más, gracias.

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